El término MARCA ha sido relegado a compañías, pero ahora casi cualquier individuo tiene una marca personal. No muchos de nosotros cultivamos conscientemente esa marca, pero esa huella digital existe aunque no lo hagamos. La cuestión ya no es si quieres  tener una marca personal, sino ¿Qué tipo de marca quieres ser?

Comienza a pensarte como una marca.

¿Qué es lo que quieres que la gente asocie cuando piensen en ti? ¿Existe algún tema en el que quieras ser percibido como un experto? ¿Qué cualidades quieres que se liguen a tu marca?

Una vez que entiendas como deseas que tu marca sea reconocida puedes empezar a trabajar más estratégicamente en ella. Eso no significa que no puedas ser humano, al contrario, la autenticidad es la clave en la era digital.

Audita tu presencia en línea.

No puedes moldear la precepción sin saber cuál es su estado actual. En otras palabras “Googleate”, pon tu nombre en un buscador y revisa, si hay algún homónimo utiliza tu segundo nombre o ambos apellidos, algo que los diferencie. Cultivar una marca personal incluye tanto ser responsable de lo que se dice como crear propiedad intelectual.

Ten tu página web personal.

Una de las mejores maneras de asegurar que tu nombre tenga un lugar en los buscadores es tener tu propia página en internet, no necesita ser muy robusta. Puede ser algo simple 2 o 3 páginas con tu currículum, links a tus redes sociales y una biografía breve. Siempre puedes ir ampliándola con el tiempo.

Ejemplo

Encuentra la manera de generar valor.

A todos nos ha pasado. Alguien en tus redes publica algo increíblemente mundano o ridículo, y tú sólo piensas ¿Por qué demonios publicarías esto? Busca la manera de generar contenido de valor o interés para tu audiencia que vaya acorde a tu marca

Se consecuente con lo que compartes.

Cada tweet que escribes, cada estado en Facebook, cada foto que compartes, contribuye a tu marca personal. Es una recopilación de acciones diarias, una vez que definas cómo quieres que tu marca sea percibida, puedes comenzar a ser más consciente de como contribuyes a esa marca.

Asóciate con otras marcas.

La fortaleza de tu marca puede verse beneficiada o perjudicada por la conexión que tengas con otras marcas. Encuentra marcas que puedan elevar la tuya. Puedes empezar con algo sencillo: la escuela en la que estudiaste, grupos en los que has contribuido. Considera escribir alguna entrada en el perfil o blog de esa marca o buscar alguna manera de poder conectarlo a la tuya.

Reinvéntate.

Una marca personal fuerte depende de una narrativa igual de fuerte. En otras palabras ¿Cuál es tu historia? Toma un momento y piensa en alguna celebridad que haya construido una fuerte marca personal. Martha Stewart, Richard Branson, lo que tienen en común es que tienen una historia muy clara y una gran consciencia de su marca. Si tienes muchas pasiones o áreas de interés, esa narrativa se vuelve aún más importante. Una marca personal fuerte siempre debe ser ubicua y mantenerse en evolución.