La socialité estadounidense, Kim Kardashian, tras ser víctima de un robo millonario junto a su esposo Kanye West, esta se ha limitado a salir a la luz pública con la misma frecuencia de hace un par de meses.

La celebridad estadounidense de 35 años, se había convertido en una de las bombas sexis más sensuales dentro del mundo del entretenimiento americano: su figura llamativa, su estilo de vida y su forma de llamar la atención a través de las redes sociales era todo lo que la caracterizaba.

Tras sufrir un robo millonario junto a su esposo en una hotel en París, Kim se ha limitado a seguir alardeando sus pertenencias y vida de millonaria a niveles nulos.

Kim al parecer no planear volver a presumir su peculiar y ostentoso estilo de vida ante las cámaras y redes sociales y dedicarse unicamente a sus negocios y familia.

¿Será este el fin de la era de las selfies?