morgan_posterEl primer largometraje de Luke Scott después de colaboraciones en éxitos como The Martian, nos cuenta la historia de un grupo de científicos que intentan demostrar a la corporación para la que trabajan que aun la inteligencia artificial necesita un entorno mucho menos hostil que un laboratorio.

Tras algunos intentos fallidos, logran que uno de sus súper embriones de hecho logre funcionar. L-9 Morgan, interpretada por Anya Taylor-Joy (La bruja), es un espécimen que a sus 5 años de edad tiene maravillado a todo el grupo de investigación dirigido por Michelle Yeoh (Babylon). Todo es miel sobre hojuelas para el grupo hasta que un error de juicio por parte de Morgan obliga al corporativo a enviar a Lee Weathers, (Kate Mara de Los Cuatro Fantásticos) una experta en riesgo a revisar la situación en la remota granja donde se lleva a cabo este experimento.

morgan-gallery8-gallery-imageLa visita de Lee incluye una evaluación psiquiátrica en la que el Dr. Shapiro (Paul Giamatti de Straight Outta Compton) lleva a Morgan al límite, probando que no es un producto fiable para la compañía y deciden terminar con el proyecto.

Y aquí es cuando se poner interesante, ya que el equipo de científicos se ha convertido en una especie de familia gracias a Morgan y “terminarla” no parece una opción moralmente aceptable para ellos, quieren que sobreviva y nadie peleará tan fuerte para lograrlo como la misma Morgan.

¿Qué si deberían verla?

Más que una película SciFi, Morgan es una película de acción que no se centra en el (ya muy utilizado y evidente) poder de la inteligencia artificial contra la raza humana, sino de la viabilidad entre las diferentes maneras de producirla y la desventaja de humanizar a un “algo”.

Un 6.5 para 90 minutos de suspenso y acción, sobretodo en los primeros ¾ de la historia, con un final al estilo El Sexto Sentido que te hará decir ¡Aaaah, claro… ahora entiendo!