Los ejercicios aeróbicos son los más efectivos para perder peso. Correr es el más conocido y resulta entretenido y muy completo, pero conviene tener un lugar adecuado en el que hacerlo, relativamente libre de contaminación. También es importante ser capaz de disfrutarlo sin forzarte demasiado. El camino para bajar unos kilos es largo, y cualquier rutina que te amargue será difícil de mantener.

El frío es otro factor a tener en cuenta. Salir lloviendo o con viento a correr por el mundo no es lo que más apetece. En el gimnasio tienes otras opciones a tu disposición, siempre y cuando aguantes bien el sudor ajeno, la música hiperrítmica y el exhibicionismo… Algunos ejercicios con los que quemarás calorías rápidamente son la piscina, la bicicleta (estática o no) y el ‘step’, pero de nuevo son actividades más sencillas de practicar en verano o que requieren de cierta tecnología.

rope-jumping-101En ‘Men’s Health’ se hacen eco de un estudio de la Universidad de Jena, en Alemania, que ha demostrado recientemente que saltar a la cuerda requiere un 24% más de energía que el running, aunque vayamos a la misma velocidad. Si no estás acostumbrado (y si no aprendiste en la infancia, porque la comba es como montar en bicicleta y no se olvida) al principio puede resultar complicado coordinar tus movimientos, pero no se requiere la preparación de otros ejercicios de fitness, ni hay que hacer coreografías difíciles de recordar como en el aerobic.

Con constancia, el resultado en tu cuerpo se apreciará en cuestión de semanas, en tonificación muscular y en kilos. Verás bajar la grasa de tu tripa, muslos y brazos mucho más que si ejercitas estas zonas por separado sin excesivo esfuerzo aeróbico: haciendo por ejemplo abdominales, sentadillas o pesas, respectivamente.

Scott Laidler, entrenador personal, recomienda saltar durante 20 segundos, descansar diez, y repetir la serie ocho veces. Para no aburrirte, puedes inventar un circuito alternando estos saltos con abdominales cruzados, ejercicios con balones medicinales para los brazos y movimientos de boxeo, un deporte aún poco practicado en relación a sus beneficios cardiovasculares y de eliminación de grasa.

saltar-la-cuerda-8Aunque requiere de un pequeño calentamiento, como todo ejercicio, saltar a la comba es por lo general menos peligroso que correr en cuanto al riesgo de lesiones. La intensidad de los impactos al golpear el suelo es menor, sobre todo porque la fuerza pega en el pie en su conjunto, en lugar de concentrarse solo en los talones. Con la cuerda repartirás el trabajo y harás más fuerza con los dedos del pie, el cuádriceps y el tendón de la corva.

Lógicamente, si quema energía es porque cansa: con unos minutos notarás el esfuerzo, no solo en las piernas, sino en los brazos y en tu resuello. Esa es su baza: la rapidez, ideal para no aburrirte y aprovechar el día.

mujer-midiendo-su-cintura-cinta-amarilla-pantsPara notar el mismo efecto corriendo que con la cuerda tienes que pasar bastante más tiempo ejercitándote y tu cuerpo sufrirá más estrés, sobre todo si eres principiante en esto de hacer ejercicio en serio. El running es de alto impacto y con la moda en auge han subido también las lesiones propias de novatos o relacionadas con las excesivas distancias recorridas. Casi todo el mundo comete algún error peligroso cuando sale a correr sin tener costumbre, sometiendo a tensión siempre los mismos puntos. La cuerda también hay que manejarla con cuidado, pero hay una gran ventaja: notarás que lo estás haciendo mal si te tropiezas con ella, y dejarás de hacer los movimientos más peligrosos.