El Merendero (Condesa) mezcla el ambiente de una película de James Dean con el estilo de un restaurante americano de los años 50. Ubicado en el centro de Coyoacán, en el barrio de Condesa, de México DF, ofrece gotas de humor y sabor con un menú que presenta a “la pizza que sabía demasiado”, una surtida lista de hamburguesas o hotdogs. La hamburguesa Pedro Infante con carne de res con queso manchego y cheddar o la El llano en llamas con carne de res con chipotle, queso manchego, queso cheddar y juliana de tortilla, son dos de sus platos más destacados junto con la vegetariana, la de pechuga de pollo, atún sellado o arrachera marinada en cerveza.

 

 

En El Merendero hay hamburguesas para todos los gustos: de pollo, arrachera, atún y res. La Tacuche es una de las más solicitadas gracias a su contraste de sabores: blue cheese y cebolla caramelizada. Suma puntos el pan artesanal que hace que te vayas con una sonrisa, no sin antes haber probado su malteada espesa de helado de oreo que sirven en un mason jar. 

Como nuestros años cincuenta no le piden nada a los gringos, aquí también te ofrece a Tin Tan. No tienes que llamar a los forenses, es una hamburguesa de pechuga de pollo crispy con lechuga, jitomate, queso cheddar, manchego y el aderezo de la casa que podría matarte de lo rico. Pensándolo bien, tu food coma puede hacer que alguien le hable a los forenses.

Para tu salto en el tiempo tus opciones van más allá de las hamburguesas, tienen sándwiches, pizzas, waffles y hot cakes. Para cerrar el viaje con un broche de oro, pídete un Marty McFly, un sano, robusto y caliente pastel de chocolate con centro líquido que te hará salivar.

Después de comer ya  puedes tomar tu malteada. Puedes escoger entre las clásicas de chocolate, vainilla y fresa, pero también están la pay de limón y, por si con la de oreo no se te hizo agua la boca, la de nutella puede lograrlo. Consiéntete. Y ya que lo vas a hacer, vete al espacio con tu malteada y un sputnik (pastel de queso con caramelo).

El ambiente es puramente informal, muy indicado para los desayunos y comidas familiares. Las fuentes de sodas de mediados del siglo pasado y la enorme variedad de malteadas conforman un menú sin grandes sorpresas pero que gusta a un amplio espectro de personas. Merendero también ofrece un show de bandas en vivo con conciertos Rock and Roll cada miércoles. La comida puede salir gratis si se supera el reto, y el récord, de comer una buena cantidad de hamburguesas. Una prueba solo apta para valientes con estómagos a prueba de bombas.

 

La primera vez que fui, me encanto, su comida es increíble, servida con buenas porciones, precios accesibles, un excelente ambiente y servicio.