Los jugadores que compiten en e-Sports no son simples usuarios amateurs que, desde sus casas o tras reunirse con sus amigos, juegan a su videojuego favorito para pasar el rato. Son jugadores que se sacrifican para lograr la excelencia en el juego.

Disciplinados por sus clubs, los jugadores entrenan durante muchas horas al día, cuentan con entrenadores que les ayudan a mejorar y estudian los defectos del rival. Y, además de ello, hacen campañas publicitarias tanto para los clubs como para las competiciones en las que participaran.

ay quien defiende que sí. En la Guía Legal sobre e-Sports (elaborada por José David Martínez Torres del Bufete ONTIER en colaboración con Liga de Videojuegos Profesional) se defiende que los e-Sports son un deporte en tanto cumplen con las características propias que definen a estos.

Claro que, el no considerarlos como deporte no impide que no puedan ser regulados. El problema es que, a día de hoy, no existe ninguna regulación específica sobre e-Sports en Europa

De todos modos el camino ya esta hecho, sol falta recorrero