Día con día la OMS reporta cifras alarmantes sobre malestares derivados de una insuficiencia cardíaca que no siemrpe estan ligados a factores hereditarios o inevitables. Es importante saber que hay tres hábitos que al seguirlos nos ayudarán a tener mejores probabilidades de prevenir estas enfermedades y accidentes cardiovasculares.

⦁ Evitar el tabaco y hacer un consumo moderado de alcohol
⦁ Realizar actividad física de manera regular
⦁ Seguir una dieta cardiosaludable

Como es sabido, el consumo de tabaco se relaciona con diversos problemas de salud. En relación a la salud cardiovascular, exponerse a las sustancias nocivas del tabaco y/o nicotina incrementa el riesgo de:

Accidente cerebrovascular
Coágulos en las piernas que pueden subir hasta los pulmones
Angina de pecho
Ataque de corazón
Hipertensión arterial

Tan solo 20 minutos después del último cigarrillo, se recuperan los valores normales de la presión arterial, y 5 años después, las posibilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular se reducen al nivel de las de una persona no fumadora.

El consumo de alcohol con moderación puede proteger frente a enfermedades cardiovasculares, gracias a los componentes antioxidantes presentes en las bebidas fermentadas como el vino o la cerveza, pero debe consumirse con moderación. Dos copas son aceptables un hombre de edad media y una para una mujer.
Cuando se consume alcohol en exceso, se incrementan las calorías ingeridas (que pueden transformarse en sobrepeso) y los triglicéridos en sangre, también puede aumentar la presión arterial. Todo ello implica mayor riesgo cardiovascular, es decir, aumenta la posibilidad de sufrir insuficiencia cardiaca.

Ahora bien, si no se tiene el hábito de consumir alcohol con regularidad no debe adoptarse con pretexto de la salud cardiovascular. Si bien estan comprobados sus beneficios las sustancias antioxidantes que proporcionan pueden obtenerse por medio de frutas y verduras, cereales e incluso té.

La actividad física moderada (30 minutos al día de ejercicio aeróbico) lograran mejorar la condición en general en un lapso de 3 meses aproximadamente. Es importante recordar que antes de iniciar alguna rutina se debe consultar a su médico de confianza.

Para tener una dieta que ayude a nuestra salud cardiovascular fibra, antioxidantes, grasas saludables, esteroles vegetales y ácido fólico.

Lo ideal es reducir el consumo de carnes grasas y embutidos y preferir consumir pescado y carnes magras. Al consumir lácteos debe preferirse siempre la opción descremada para evitar agregar grasas innecesarias.

Tambien se sugiere no consumir alimentos procesados o con azucar añadida y en caso de estimulantes como el café debe ingerirse con moderación.