La autenticación silenciosa y el e-SIM son dos tecnologías que podrían causar una “disrupción” en diferentes industrias, gracias a que ofrecerán más seguridad e interoperabilidad en cualquier tipo de transacción.

Para Ernesto Haikewitch, director de Comunicación y Marketing de Gemalto en América Latina, una demanda de los usuarios es tener métodos de identificación más sencillos y, al mismo tiempo, seguros, de ahí que en los últimos meses creciera el uso de datos biométricos como la huella dactilar para acceder a un teléfono, o una selfie para aprobar una compra.

“Hoy cuando haces una transacción tienes que memorizar la contraseña y otros datos, hay que ver cómo garantizar la total seguridad de las nuevas tecnologías sin impactar al usuario final. Está surgiendo algo llamado autenticación silenciosa que mezcla hábitos y características individuales del usuario, no solamente usa los biométricos clásicos”, explicó.

Para ello, detalló, se utilizaría un software embebido en los dispositivos móviles que, usando aprendizaje de máquina, aprenda los patrones del usuario apoyado en funciones como la geolocalización, sensores y hasta la presión con la que tocan la pantalla. “Se trata de un conjunto de hábitos que para nosotros son imperceptibles, pero crean un patrón al usar un celular”.

De esta manera, el software se encargaría de confirmar que se trata del usuario al abrir una red social o realizar una compra.