El invierno aún no comienza y ya comienzan a sentirse los fríos por lo que no debemos dudar en consultar al especialista médico cuando un resfriado se prolonga, la tos no desaparece o las amígdalas se convierten en un malestar permanente. Los lugares donde se concentra mucha gente, los espacios en que los fumadores aún hacen de las suyas y los comercios donde se pasa del gélido clima callejero al infierno del aire acondicionado, son detonadores de los males invernales.

naranjas_lim_limEn esos días en que los termómetros descienden, las enfermedades respiratorias se elevan. En realidad el frío no hace daño, lo que hace daño es el cambio brusco de temperatura. La regla de oro de la prevención es evitar el cambio descompensado en el ambiente, lo mismo que las aglomeraciones, así como tomar gran cantidad de líquidos y cítricos todos los días. Es fundamental tener el esquema de vacunación completo para enfrentar las enfermedades invernales. “Estas medidas que parecen sencillas no se cumplen y ése es el problema, por ello hay que hacer hincapié en la prevención”. De acuerdo con los especialistas, es muy importante recordar que las infecciones de vías respiratorias como faringitis, bronquitis, otitis media y sinusitis, son causadas por el neumococo, una bacteria para la cual ya existe una vacuna. Los males respiratorios causados por neumococo, influenza y gripes son típicos; así como la gastroenteritis provocada por el rotavirus. Afortunadamente, también existen vacunas para dejar fuera del organismo la influenza y el rotavirus.

Los grupos de población más vulnerables son los niños pequeños y los ancianos, por ello, son los que deben ser vacunados antes que otras personas.

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Un problema grave en todo México es la automedicación.  Son incontables las personas que, sin saber a qué se enfrentan, toman o dan a sus hijos, fármacos sin antes consultar al doctor, por lo que en lugar de poner fin a la enfermedad, la fortalecen y ponen en riesgo el bienestar del organismo.

La gente debe aprender que cuando se llega a necesitar un fármaco, el médico es el único capaz de identificar si nos ataca un virus o una bacteria, para después recetar la dosis precisa de un fármaco adecuado.

Una buena parte de los males del frío son producidos por 12 variedades de virus, de los cuales hay más de 150 tipos diferentes, pero su ataque se puede frenar. La gran variedad de gérmenes aumenta la posibilidad de que personas sanas sufran de estas enfermedades en forma repetida, en especial, los menores de 5 años. En México, los males comunes son resfriado, amigdalitis, bronquitis, neumonía, sinusitis, rinitis y otitis media. Los problemas de las vías respiratorias superiores (nariz, boca, faringe y laringe) se pueden dividir en agudos o crónicos; los primeros se refieren a enfermedades como gripe, resfriado común, influenza o rinitis alérgica aguda. Un problema grave de congestión nasal puede ocasionar complicaciones, como por ejemplo rinofaringitis (inflamación de la nariz), sinusitis (infección de los senos paranasales), otitis media (inflamación aguda del oído medio y la trompa de Eustaquio), bronquitis e incluso neumonía.

interpreta-gestos-apariencia-triviales-sonarse_907421185_102755346_667x375Una frase célebre en todo hogar es “límpiate bien la nariz”, sobre todo en estos días en que gripes, alergias, cambios climáticos de frío y humedad, provocan que el cuerpo reaccione y produzca mucosidad. Limpiarla es indispensable, porque tenerla muy sucia nos lleva a hurgarla y originar infecciones en su interior e incluso en el oído. Andrés Sánchez, Vicepresidente de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía de Cabeza y Cuello, advierte: “No limpiar correctamente las fosas nasales de los niños provoca estancamiento de moco, que impide el paso del aire de manera correcta y respirar bien. Si no se limpia la nariz de manera frecuente, el moco almacenado produce infecciones en ella”. Además, comenta que los bebés no pueden respirar a través de la boca hasta que cumplen 2 meses de edad, por lo que no son capaces de respirar y comer al mismo tiempo. Por ello, es necesario limpiar perfectamente su nariz, para que puedan alimentarse sin problemas.

También dice que los niños más grandes se meten los dedos en la nariz por necesidad, pues intentan quitarse mocos secos que les molestan. En estos casos, se debe enseñar al niño la manera correcta de hacerlo: lo mejor es sonarse frecuentemente y lavarse las manos de inmediato. Es recomendable limpiar la nariz a los niños después del baño, cuando las mucosidades están reblandecidas. De lo contrario, hay que utilizar gotas de suero o una perita de goma suave para retirar las segregaciones de manera cuidadosa.

625x470_52cb2301b9379542040fd497_16_37-1389057600687El organismo humano cuenta con muchas formas de decirnos que algo no anda bien, una de ellas es la tos: una reacción muy común e inconsciente del cuerpo ante la presencia de un cuerpo extraño, mucosidad, extrema sequedad, enfriamiento o sustancias químicas que se encuentren en garganta, faringe, laringe, nariz, traquea, pulmones y hasta en los canales auditivos. El doctor Javier Dibildox, miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía de Cabeza y Cuello, recomienda no alarmarnos ante la presencia de una simple tos y dejar que sea el sistema inmunológico el que actúe por sí solo, antes de tomar algún medicamento. Pero si pasan dos o tres días y no desaparece, entonces no hay duda, se debe acudir al médico. En su experiencia, ha detectado ciertos elementos que pueden causar irritación y originar tos. La lista incluye polen, ozono, polvo, moco, sangre, tabaco, flemas, virus, bacterias y hasta algunos hongos que causan infecciones. Hay que distinguir entre dos tipos: la aguda, que dura de 3 a 7 días y llega acompañando a gripes, resfriados, inhalación de sustancias tóxicas o irritantes.

El tratamiento consiste en dejar que el sistema de defensas del cuerpo trabaje solo y contrarreste el malestar. La tos crónica es la que se presenta durante varias semanas o hasta meses. Es consecuencia de una enfermedad como asma, sinusitis, tos ferina, bronquitis, neumonía, alergias y alguna anomalía en los pulmones (cáncer o tumor).

El dolor de garganta puede ser causado por una alergia, como la rinitis alérgica, o por la inflamación de las amígdalas e infecciones en la laringe. Las inflamaciones de garganta son frecuentes y recurrentes, especialmente en niños entre 5 y 10 años. Para evitar que aparezca el dolor de garganta, los médicos recomiendan prevenir y fortalecer las defensas. Hay que tomar muchos líquidos, jugos de frutas que contienen vitamina C, como limones, naranjas y toronjas. Los expertos nos dicen que hay males como la faringitis, causada por bacterias, que comúnmente originan dolor de garganta, además de provocar fiebre superior a los 38.3° C y que aparezcan placas blancas purulentas en la garganta, ganglios inflamados o dolorosos en el cuello, dolor de cabeza y estómago en los niños. En este caso, el mejor tratamiento son los antibióticos, bajo estricto cuidado médico. Asimismo, este malestar puede desencadenarse por rinitis alérgica, una reacción exagerada del organismo al polvo, al polen y a otros elementos que se encuentran en el medio ambiente.