Grant Morrison es uno de los nombres más importantes en el mundo del comic actual. Probablemente el más importante ahora que Alan Moore ha decidido retirarse. Aunque es verdad que durante los últimos años no ha estado en activo en las grandes casas editoriales, su trabajo tanto con series originales como con personajes icónicos, es suficiente como para llenar tres currículos de leyendas del arte secuencial. Es por eso tal vez que Morrison puede darse el lujo de tomar otro nombre ícono para tratar de atrapar las mentes de los jóvenes. Lo cierto es que no estoy seguro qué significa Heavy Metal para las nuevas generaciones, para mi generación Heavy Metal era el equivalente gráfico de sexo, drogas y roncanrol y uno sentía que había hecho todo eso después de leer un número en de su revista.

hm_280_006Debo decir que la portada del primer número de Grant Morrison como editor en jefe, no me impactó como hubiera querido. En ella una especia de botarga de carita feliz es admirada terroríficamente por otras figuras amarillas, y aunque es una ilustración maravillosa por si sola, lo cierto es que esperaba algo más épico. Después el número inicia con una editorial de Morrison, una grandilocuente introducción digna de un maestro de ceremonias de un circo. Tal vez un circo de fantasía que camina entre el pasado y el futuro y trafica con la magia y eso es precisamente lo que nos está presentando el nuevo editor en un texto que pasa de la comedia al misterio, hace uso de los mitos, referencias a Jurassic Park y se da tiempo de burlarse de la biblia. Posteriormente encontramos una historia del propio Morrison. llamada “Beachhead” e ilustrada por Ben Marra. Aunque es una nueva era para Heavy Metal encontramos la séptima parte de la aclamada serie Julia y Roem de Enki bilal y la octava parte de “the 49th Key” el resto son historias seleccionadas por el mismo Morrison de las historias que ha recibido. Por cierto, la convocatoria está abierta, si se creen con el talento suficiente para aparecer en heavy metal, el currículo no importa, solo su talento para hacer historias fantásticas.

Aunque es un nuevo editor, Grant Morrison mantiene la misma línea de Heavy Metal y no esperábamos nada menos. Las historias van de la fantasía, al misterio y la ciencia ficción, hasta la comedia, tocando algunos de los temas favoritos de Morrison como los mitos, la naturaleza el horror. Narraciones que te quiebran la cabeza con un arte delicioso que no se encuentra comúnmente en el mainstream de los comics actuales. EL volumen consta de unas impresionantes 147 páginas, entre las cuales vale la pena destacar una galería de arte del Museo Century Guild, que solo por ella vale la pena comprar la revista.

Heavy Metal 280 es un prometedor nuevo comienzo para la autodenominada, “más grande revista ilustrada”. Probablemente el nombre de Morrison atraiga muchos nuevos lectores, y antiguos fanáticos que regresarán a ella y la encontrarán tan extraordinaria o más de como la recordaban.