La adaptación de la novela más vendida de Paula Hawkins llega al cine dirigida por Tate Taylor y es protagonizada por Emily Blunt quien juega el rol de una alcohólica que se obsesiona con un caso de asesinato local.


Un thriller tridimensional, sombrío e intensamente unidimensional sobre la lucha de un alcohólico para darle sentido a un asesinato cercano a casa, así como a su propia mente.

Un gran acierto en esta película es la partitura musical extraordinaria de Danny Elfman,  la película es muy fiel al libro estructuralmente y en historia dramática. En cuanto a la adaptación se encuentra que el entorno ha cambiado de Londres a los suburbios de la ciudad de Nueva York, el ambiente es mucho más exclusivo que en el libro y el personaje principal de la película es más atractiva físicamente y menos irónica que en el libro

Taylor y su director de fotografía usan movimientos de cámara alrededor de una serie de maneras desorientadoras, inestables y cambiantes para comunicar la inestabilidad del protagonista.  En el libro, Rachel dice de sí misma: “Ya no soy deseable, estoy despreciando de alguna manera. No es sólo que he engordado, o que mi cara está hinchada por la bebida y la falta de sueño; Es como si la gente pudiera ver el daño escrito por encima de mí … “Esto es un gran reto para Blunt que no se pueden perder.