La osteoporosis es una enfermedad que afecta a los huesos y está provocada por la disminución del tejido que lo forma, tanto de las proteínas que constituyen su matriz o estructura como de las sales minerales de calcio que contiene. Como consecuencia de ello, el hueso es menos resistente y más frágil de lo normal, tiene menos resistencia a las caídas y se rompe con relativa facilidad tras un traumatismo, produciéndose fracturas o microfracturas.

La osteoporosis se diagnostica mediante una prueba denominada densitometría ósea, que mide la cantidad de masa ósea del esqueleto.

Para evaluar las posibles causas secundarias de osteoporosis, se realizan pruebas básicas y complementarias; estas últimas, en función de la sospecha clínica:

Pruebas básicas
  • Historia clínica.
  • Hemograma completo.
  • Bioquímica completa, incluyendo niveles séricos de calcio, fósforo, electrolitos, fosfatasa alcalina y creatinina.
  • Niveles séricos de hidroxi-vitamina D3 y TSH.
  • Electroforesis de proteínas en suero.
Pruebas complementarias
  • Niveles séricos de parathormona, fosfatasa alcalina específica del hueso, prolactina e inmunoglobulinas.
  • Anticuerpos de enfermedad celíaca.
  • Marcadores bioquímicos de remodelamiento óseo (propéptido C-terminal del protocolágeno tipo I).
  • Niveles séricos de T4 libre y cortisol plasmático en ayunas.
  • 1,25-dihidroxivitamina D.
  • Orina de 24 horas para la determinación de calcio, fosfato y aclaramiento de creatinina.
  • Biopsia duodenal (para detectar la presencia de una posible enfermedad celíaca, que suele cursar con anticuerpos negativos en sangre en niños mayores y adultos).
  • Factor de crecimiento insulínico tipo 1 (en los casos de anorexia y diabetes).
  • Factor de crecimiento fibroblástico 23.
  • Biopsias óseas.

En cuanto al tratamiento el primer paso antes de recomendar un tratamiento es evaluar al paciente para determinar si se trata de una osteoporosis primaria o secundaria, con el fin de detectar las enfermedades que la provocan, algunas de las cuales suelen pasar desapercibidas.5 Si se trata de manera adecuada la enfermedad causante y la baja densidad ósea para la edad persiste, el tratamiento dependerá de la dinámica de los hueso