Sabes que esa posición es para ti, puedes sentirlo, ese puesto con colegas brillantes, el jefe súper cool, con las mejores prestaciones. Sí, ESE puesto.

Y para obtenerlo sólo tienes que mostrarle a tu posible empleador que:

  1. Puedes hacer este trabajo increíblemente bien.
  2. Que eres súper encantador.
  3. Que encajaras perfecto con la compañía.

Estos son los tres factores primarios que influyen en el proceso de selección. La persona que gane ese gran puesto será quien pueda mostrar rápidamente que tiene esos tres talentos y no hay mejor momento de comenzar con ello que en la carta con la que te presentas.

Mucha gente pasa por alto esas cartas, ya sea enviando una carta genérica o completamente redundante llena de clichés, o simplemente no enviándola. En el peor de los casos, se vuelve un pliego petitorio en lugar de tomar en cuenta que a la empresa le importa mucho más saber tú que puedes aportar.

Los reclutadores deben leer muchas, muchísimas de estas cartas diariamente, y la mayoría no sobresalen, así que cuando reciben una que los impresione, cambia su día y por supuesto influye en el interés que tengan para el autor.

Y entonces ¿Cómo se hace para tener una carta de presentación que incluya la pasión y el talento que le haga el día a quien la esté leyendo? Aquí algunos tips.

  1. Diles por qué, específicamente, estás interesado en la compañía.
  2. Destaca lo que puedes hacer
  3. Cuanta una historia, una que no esté en tu CV
  4. Dirige la carta a una persona real en la compañía.

Y lo más importante, el factor crítico para enviar una gran carta de presentación SÉ TÚ MISMO. Honestamente, la escritura genuina siempre llega mucho, mucho más lejos que intentar ajustarse a cada regla del manual.